02 de la torre

La responsabilidad como valdáligo de nacimiento en esta jornada decisiva del Campeonato de España recae en Víctor de la Torre, que en su primer Campeonato de España ha conseguido con incertidumbre clasificarse para estar entre los ocho mejores y con él hablamos al término de la jornada en Onda Occidental.

Los 119 bolos que derribó en octavos (un total de 241 bolos) fueron suficientes para que el jugador de la PB Ribamontán al Mar Codefer se clasificara, aunque su registro le dejó cierto desencanto, "porque las buenas sensaciones que tenía no se corresponden con los bolos que hice. Me encontraba muy bien", explicaba en conversación telefónica por la noche, ya descansando tras su participación.

Víctor salió de la bolera cuando Isaac López estaba jugando, y es que "sabía que tenía que fallar alguien para clasificarme, pero no quería que fuera Isaac", indica "porque es un amigo, así que he preferido irme para no pasarlo mal". Por eso prefirió desconectar ese rato, aunque desde que supo que jugaría los cuartos de final, el trabajo de mentalización se reactiva y saltará a la arena del pabellón de Valdáliga con el objetivo "de volver a pasar el corte. He cumplido, pero no voy a renunciar a nada", indica confiado en sus posibilidades.

La clasificación indica que está a 24 bolos de la cabeza y Víctor es realista y también optimista, "porque está lejos pero se puede intentar. Creía que iba a estar más lejos, sobre los 35 y al final no es tanto". En su concurso en octavos hubo algún fallo que despertó el runrún de una grada que no dejó de manifestarle su apoyo y sobre ello explica De la Torre que "fallé bolas claras que por supuesto se echan de menos. Me he acordado de ellas porque no es normal fallar así", señala haciendo trabajo de autocrítica.

Sobre el público, Víctor tiene la inmensa fortuna de sentirlo a su lado, "nací en Roiz y viví hasta los seis años, pero me siento de aquí porque como jugador me formé en la escuela de Calixto y hasta los 20 años jugué en la peña de Roiz", indica, presumiendo también de su ascendencia garuya "porque tengo la suerte de que además hay mucha gente de Ucieda en la grada, así que juego totalmente en casa". Ese factor local no le atenaza o responsabiliza, sino todo lo contrario "motiva más, porque un Campeonato de España ya presiona lo suficiente y esto me motiva más". Y añade un factor que incrementa su optimismo y el de sus partidarios "en Treceño los de aquí han hecho buen papel, como Migoya en 2013, Cristina este año, que es medio valdáliga y ¿por qué no ahora yo?, se pregunta.

Esa cuestión en el aire se resolverá a las 15:30, cuando comience su concurso de cuartos de final, sin más presión que seguir haciendo sentirse a los valdáligos, a los garuyos y a toda la gente de los bolos de la zona occidental orgullosos de que, uno de los nuestros, se encuentre ahí dispuesto a dejar el pabellón bien alto.