la elite

Desde febrero de 2015, el juego de los bolos fue declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial Etnográfico por definir, por sí mismo, un aspecto destacado de la cultura de Cantabria.

Esa declaración nos llenó de entusiasmo a los miles de seguidores de este mundo de los bolos por el reconocimiento que recibía. Sin embargo, nuestro deporte vernáculo, al menos en la máxima categoría, sigue sin ser accesible para todos.

¿No resulta incongruente que algo considerado patrimonio de todos los cántabros pueda venderse al mejor postor y ofrecer una vergonzante posibilidad de mercadeo de la que tan solo se benefician unos pocos?

La próxima semana, el Centro Comercial Bahía de Santander acoge las XIX Jornadas Bolísticas, en las que se desarrollarán varias competiciones y entre las que sobresale una esperada Copa APEBOL, con el primer título oficial de la temporada en juego para las peñas de División de Honor. A Raya Alta solicitó a la dirección de El Corte Inglés, propietario de la instalación que albergará esta competición, la posibilidad de ofrecer a sus oyentes y espectadores el desarrollo de esta Copa APEBOL, así como el resto de competiciones, comenzando de este modo con la difusión de los eventos de la temporada 2018.

Al tener la APEBOL (Asociación de Peñas de Bolos) suscrito un contrato con una televisión privada para la cesión de los derechos audiovisuales se nos notifica de palabra esta misma mañana, a la conclusión del acto de presentación, que no podremos ofrecer los partidos de Copa APEBOL-Trofeo Hipercor, e incluso se nos amenaza con el plante y retirada de las peñas pertenecientes a la citada asociación en caso de que continuemos en nuestro empeño por la retransmisión.

Resaltamos que desde El Corte Inglés no se ha puesto impedimento alguno, ni antes ni después de la citada amenaza, a que nuestros medios de radio y televisión accedan a las instalaciones, tal y como hemos venido haciendo en anteriores ediciones.

Y al equipo de A Raya Alta, le llega la duda, al encontrarse en una situación tan inesperada como inexplicable. Hablamos de un evento que organiza la Federación Cántabra de Bolos , que tiene lugar en un centro privado, ajeno a cualquier peña de bolos, que se desarrolla en una bolera portátil pagada por todos los santanderinos, ya que pertenece al Instituto Municipal de Deportes de Santander, y accesible de forma gratuita a todos los que lo deseen ¿Cómo se puede negar el derecho a la información a todos los ciudadanos?

Si se trata de interés cultural...¿para quién es el interés? ¿Para todos o para unos pocos?¿Qué diferencia hay entre estas Jornadas Bolísticas y, por ejemplo, la Semana Bolística, que A Raya Alta de forma íntegra ofreció en la pasada edición?

Muchos interrogantes por tanto y un panorama desolador en lo que a la libertad de información se refiere. Todo esto sucede en pleno siglo XXI, en el que se han multiplicado los avances en materia de comunicación y libre acceso a la información. Si se está luchando para despertar el interés de los más jóvenes por el mundo de los bolos, ¿cómo se puede entonces alejar de las competiciones de élite a los medios de comunicación?

Nuestra única intención es luchar porque nuestro deporte de los bolos perdure en el tiempo y para ello vamos a seguir trabajando.